Cheesecake de chocolate blanco y frutas tropicales

Publicado el 29 diciembre, 2013 en Sin categoría
Uno de mis postres preferidos sin lugar a dudas es el cheesecake (tarta de queso). Me encanta…
Y no sé cuántas recetas he probado ya, pero son muchas. Y esta que hoy te comparto es una de las mejores, pues sin perder el exquisito sabor a la crema de queso, es diferente, y deliciosa.
Me inspiré en una receta que encontré en Pinterest, fuente de inspiración. Por cierto, has visitado mis tableros de Pinterest? Te invito a hacerlo y a seguirme si todavía no lo has hecho…

Para el relleno de este cheesecake me basé en una receta del blog de Violeta Pasat, pero la adapté a mi manera, con base y cobertura distinta.
Fue el postre que pusimos en la comida de Navidad, en casa de los padres de mi amiga Iris, que nos invitaron a mí y mi familia a pasar Nochebuena con ellos. Tanto Iris como sus padres, y su marido Noel, son unas personas maravillosas y muy generosas, y siempre están al pendiente de que estemos bien. Como no tenemos familia en España, pues nos invitaron a compartir estas fiestas con ellos. Y estoy siempre agradecida por el cariño que nos brindan…
Así es que, como te decía, fue el postre de la Navidad, pero que te propongo para la Nochevieja. 
Nochevieja... suena bonito este nombre que se le da en España… En Argentina le llamamos Fin de Año, pero hablamos de lo mismo, de la cena del día 31 de diciembre.
Bueno, me dejo de tanto rollo y vamos con la receta.
CHEESECAKE DE CHOCOLATE BLANCO Y FRUTAS TROPICALES

Ingredientes:

Para la base:
– 250 gramos de galletas (tipo Digestive, Tostaricas, Lincoln, etc.)
– 120 gramos de mantequilla sin sal
Para el relleno:
– 300 gramos de queso crema, para untar (tipo Philadelphia)
– 250 ml de nata (crema de leche), 35% de grasa 
– 100 gramos de chocolate blanco
– 2 huevos
– 100 ml de leche
– 50 ml de agua
– 10 gramos de gelatina neutra en polvo
– 100 gramos de azúcar
– 1 sobrecito de azúcar vainillado
Para la cobertura:
– mermelada de frutas, a gusto
– alquequenjes 
Preparación:
Preparar un molde redondo desmontable, de 20 cm de diámetro, forrando la base con papel vegetal (yo he dividido la preparación para dos moldes de 16 cm de diámetro).
Triturar las galletas hasta formar un arenado. Puedes hacerlo bien con las manos, con una procesadora, o con la Thermomix.
Derretir la mantequilla y dejarla enfriar 5 minutos. Seguidamente unir las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta formar una pasta, que posteriormente colocaremos en la base del molde, aplanándola haciendo presión con una cuchara hasta dejar una base compacta y lisa. Llevamos a la nevera (heladera/refrigerador).
Mientras, preparamos el relleno.
Trocear el chocolate blanco y derretirlo. Si lo derrites a baño María, recuerda hacerlo en tres fases de 30 segundos cada vez, revolviendo el chocolate entre fase y fase, a fin de evitar que el chocolate se queme.
Aparte, en un bol, volcamos las yemas, separadas de las claras, que reservamos para luego.
Batimos las yemas con el queso y 50 gramos de azúcar, hasta obtener una mezcla homogénea. A continuación, se añade el chocolate blanco derretido, y reservamos.
En otro bol, batimos las claras a punto de nieve con el azúcar vainillado y los 50 gramos de azúcar restante.
Ahora, mezclamos suavemente la preparación de las claras con la preparación anterior de yemas. Hazlo con una batidora de alambre, a mano, y con movimientos envolventes. Reservamos.
Batimos a continuación la nata hasta montarla y la incorporamos a la crema de  queso (mezcla anterior). Reservamos.
Ahora remojamos la gelatina en polvo en el agua, y mientras tanto, llevamos la leche a ebullición, retiramos, e incorporamos la gelatina remojada, revolviendo hasta que se disuelva completamente. Dejamos enfriar 5 minutos.
Finalmente, incorporamos la mezcla de la gelatina a la crema de queso, revolviendo con la batidora de alambre, con movimientos envolventes.
Verter la crema de queso sobre la base de galletas, y llevar a la nevera por un mínimo de 3 horas.
Pasado ese tiempo, desmoldar el chessecake con la ayuda de un cuchillo plano, separando primero las paredes del molde del postre, y desmontando el molde. 
Coloca sobre el plato que vayas a servir, y cubre con mermelada. Yo en este caso he utilizado una mermelada riquísima de kiwi, mango y maracuyá que venden en Lidl, y la he decorado con algunos alquequenjes.

Por supuesto, puedes cubrirla con la mermelada que más te guste y adaptarla a tu estilo. Este es el mío, ¿qué te parece?

Tienes ya pensado tu postre para la cena de Nochevieja? Si aún no, déjate llevar por esta propuesta. No te arrepentirás.
Para terminar, te comento que estoy ordenando los nombres, correos, comentarios, y comprobando el cumplimiento de las condiciones en el sorteo cuyo plazo cerró el pasado viernes. El 2 de enero hago el sorteo!!!! Qué nervios!!! Participaste? Espero que sí!
Cariños,

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